El encadenamiento productivo inicia en la Serranía Los Pijiguaos con la extracción de Bauxita, y finaliza con el viaje de la alúmina a través de una cinta transportadora desde la planta principal de Bauxilum
Un largo viaje nos lleva por el oeste del estado Bolívar, explorando sus minerales ubicados en el municipio Cedeño, colindante con el estado Amazonas.Desde Puerto Ordaz, los 520 kilómetros pasan entre la estrecha carretera, paisajes inolvidables, la menguada línea férrea y poblaciones taciturnas pertenecientes a los pueblos originarios, como panares, piaroas y curipoa.Al llegar a Los Pijiguaos, dos serranías de 700 metros de altitud acompañan a la copiosa flora selvática y sabanera. Este es el inicio de la cadena productiva del aluminio en Venezuela. “Allí comienza la extracción a cielo abierto de bauxita dentro del objetivo de proteger la capa vegetal”, explica la presidente de Bauxilum, Leslie Turmero.Por cada hectárea que sufre la capa vegetal debido al proceso de extracción, se restituyen 45 hectáreas, para así proteger al medio ambiente. Luego el mineral es transportado al área de homogenización, para que sea almacenado en patios. “Seguidamente realiza un viaje de 52 kilómetros por vía férrea hasta el puerto El Jobal”, subrayó Turmero.En el último censo, la población de Los Pijiguaos registró 13.733 habitantes, y su forma de sobrevivir se basa en la agricultura. “Además, 1.000 personas de la población trabajan en Bauxilum. A partir de 1979, la empresa empezó a extraer el mineral, y, al mismo tiempo, inició una campaña para dotar a sus pobladores de un hospital y dos escuelas, una primaria y otra secundaria”, resaltó Turmero.Con ansias, se espera que el período de aguas bajas comprendido entre enero y mayo finalice, para iniciar la zafra de navegación, que consta de un recorrido de 650 kilómetros por el río Orinoco. La bauxita es trasladada en un barco de suelo plano llamado gabarra, para anclar finalmente en la planta de alúmina de Puerto Ordaz.En el puerto, la empresa privada Acbl Venezuela realiza el desembarco de la materia prima para incorporar la misma al proceso productivo.Este año se han trasladado 433.109 toneladas de bauxita hacia la planta principal de la estatal, y se proyecta alcanzar la cifra de 1,5 millones de toneladas para finales del año.El precio de la bauxita en el mercado internacional oscila los $30 la tonelada, aunque en el plan de recuperación que emprende la empresa, tiene como objetivo suplir la demanda interna.Plan de contingenciaLa planta principal de Bauxilum tiene una capacidad instalada de 2,0 millones de toneladas anuales de alúmina, obtenidas por un proyecto de ampliación y ensanchamiento industrial realizado en el 2002.Posee 14 áreas operativas en las que se tritura y reduce el mineral de bauxita, se interactúa con la soda cáustica en un proceso llamado digestión, para seguir las fases de desarenado, clarificación, caustificación, apagado de cal, enfriamiento, precipitación hasta llegar al área de calcinación. Todo ello compone el proceso Bayer, aseveró el gerente de Producción, Alfredo Baldasarre. El área operativa posee cuatro calcinadores, de los cuales funcionan dos en esta coyuntura. “Estamos recuperando el calcinador de cal del área 45, que tiene como propósito, calcinar el hidrato filtrado proveniente del área 44, con el fin de obtener alúmina grado metalúrgico, para ser enviada al galpón de alúmina del área 77. En estos momentos, la recuperación se encuentra en 70% de avance”, subrayó el gerente general de operaciones de la empresa, José Rivas. Aseguró que el mantenimiento mayor del calcinador estará culminado a finales de noviembre, “lo que mejorará los niveles de producción de alúmina”. Debido a la situación de los calcinadores, Bauxilum proyectó 590 toneladas/año de alúmina para este año, lo cual fue modificado a 490.000 en el primer trimestre de 2016. “Esperamos finalizar con una producción de 302.000 toneladas de alúmina este año”, señaló la titular de la estatal. La faena productiva finalizó en 590.000 T/año en 2015, lo que significa que trabajaron a 29,5% de la capacidad instalada. Para este año, la planta prevé terminar con 15,1% de su capacidad. “Estamos en una fase que denominamos de contingencia. Tenemos dos meses al frente de la planta. Nuestra estrategia es realizar el mayor esfuerzo posible en el área de taller central, para recuperar piezas, equipos y maquinarias, para luego mejorar y colocar en operatividad los calcinadores”, aseguró la presidente Turmero. El plan de contingencia empezó en vísperas del mes de agosto con dos líneas fundamentales para mejorar los niveles productivos. La primera se basa en la motivación de la masa trabajadora que acompaña y guía la recuperación definitiva de la empresa, que comprendería un ciclo de tres a cuatro años. Turmero enfatiza que la motivación del trabajador es fundamental, aprovechando el sentido de pertenencia existente entre el individuo y la planta. “Al llegar a Bauxilum, constaté que ese vínculo estrecho había que aprovecharlo, para realizar mesas de trabajo con el fin de elaborar el plan de contingencia a corto plazo, enfocado en la sustitución de importaciones de piezas y maquinarias”. Es un ambiente natural para Turmero, debido a su formación en La Habana como especialista en tecnología y construcción de maquinarias. Las mesas de trabajo, que incluyen, tanto gerentes como trabajadores de planta, han tenido como resultado la producción de 23.227 toneladas de alúmina durante el mes de agosto, así como la segunda mayor producción del año ejecutada en septiembre con 28.547 toneladas.“Además, el plan de contingencia ha atacado el área térmica, molienda y desarenado, fundamentales en el proceso productivo”, comenta el gerente Rivas.En lo que va de octubre, la producción de alúmina superó los números registrados el mes pasado, recalcó el gerente de operaciones.La alúmina es transportada por medio de una cinta desde la sede de la planta hasta las empresas Venalum y Alcasa, en un recorrido de aproximadamente 2 kilómetros, para que obtengan la materia prima y procesen el aluminio primario.La políticaEl precio internacional de la alúmina se ubica en 120 dólares la tonelada, cuestión que ha impulsado al Gobierno a detener la exportación de materias primas, para no entrar en la perjudicial relación de deterioro de intercambio (teoría Prebisch-Singer), que daña el proceso industrial en América Latina.En Venezuela, la idea concebida desde el Ministerio de Industrias Básicas, es que las empresas reductoras y transformadoras vendan al exterior el producto terminado y con alto valor agregado, para que las divisas obtenidas a través del comercio internacional, sirvan para apalancar financieramente el flujo de caja de sus empresas y ayuden con los compromisos de materias primas e insumos a las extractoras.El taller centralAl entrar al amplio taller central, se denota, inmediatamente, el brío del trabajo de aquellos que con su ingenio y creatividad, están ejecutando su propio milagro. “Hemos realizado 2.800 adaptaciones en los últimos meses para recuperar equipos”, indicó el técnico industrial Pedro Brito. A juicio del electricista Reddy Morales, la recuperación de 22 motores industriales “ha significado una reducción de gastos de 60% en el área de taller central”. Para José Rosas, especialista en electrónica, la recuperación de una tarjeta de control, evitará un gasto 373.000 dólares. El aluminio es un metal que ha marcado el desarrollo exitoso y sustentable de las naciones. Es inevitable pensar que el aluminio sea nuestra oportunidad de desarrollarnos.
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